El sector FinTech ha presentado un crecimiento acelerado en Centroamérica durante los últimos años, llegando a consolidarse como uno de los actores clave para satisfacer las necesidades de los consumidores de servicios financieros de la región. Entre 2018 y 2021 se presentó un crecimiento del 112% en la cantidad de plataformas, alcanzando las 2,482 a nivel mundial, de las cuales, casi una cuarta parte son de Latinoamérica y el Caribe.

Este crecimiento fue impulsado por la demanda de servicios financieros que no ofrece la banca tradicional, principalmente ante la pandemia de COVID-19 que orilló a la población a buscar acceso desde su hogar a transacciones, pagos y manejo de cuentas. Además, hay grandes mejoras en cuestión de seguridad y transparencia, lo que hace que este sector se comience a posicionar como una herramienta clave para la promoción de una mayor inclusión financiera.

Dentro de los servicios que ofrecen las compañías FinTech, el sector de pagos y remesas es el más grande y los sectores de préstamos digitales y crowdfunding han registrado de igual modo un importante crecimiento en los últimos años. Siguiendo este camino se encuentran las plataformas para instituciones financieras y las de gestión de finanzas empresariales, de acuerdo con lo publicado en el estudio FinTech en América Latina y el Caribe: un ecosistema consolidado para la recuperación, publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo, BID Invest y Finnovista. 

Con el auge de las tecnologías móviles en el sector financiero aparecieron las plataformas de InsuTech, las que ofrecen los productos de seguros en línea, buscando adaptarse a las necesidades de los usuarios, por lo que también se ha presentado un incremento en el número de emprendimientos que ofrecen esta clase de servicios pasando de un 60% en el 2018 a un 73% en el 2020. 

En lo referente a los avances regulatorios de las FinTech, que sin duda han sido fundamentales para su desarrollo, en la región hay innovaciones que incluyen la creación de sandboxes y hubs con espacios de prueba. También hay un aumento en el crowdfunding y en la habilitación de finanzas abiertas. Con esto, los inversionistas se sienten más confiados en apoyar startups que presenten propuestas de valor relevantes.

El estudio que ha arrojado estos datos fue posible por la colaboración entre el BID, BID Invest y Finnovista con países aliados que generan informes con la finalidad de hacer crecer las comunidades Fintech. Esos informes son las principales fuentes de información sobre el sector y han servido para promover el desarrollo de pequeñas y medianas empresas.