En un mundo tan competitivo como el actual, para llegar a nuevos mercados es necesario desarrollar productos únicos y expandir operaciones de manera estratégica, para lo que contar con opciones de financiación a la medida, resulta indispensable. En esto, las empresas de FinTech pueden convertirse en las mejores aliadas de las empresas, ya que les ayudan a crear asociaciones globales que aseguren un financiamiento digital a través de un factoraje sin recurso.

El factoraje sin recurso es clave para las pequeñas y medianas empresas que se enfrentan al rechazo de financiación comercial, cuyas tasas han alcanzado niveles récord en los últimos años. Esta brecha de financiamiento, sumada a las interrupciones de la cadena del suministro, causa daños desproporcionados a las empresas más pequeñas. La principal razón de rechazo de financiamiento es la falta de garantías, entre otros factores como el carecer de información detallada sobre las tendencias del mercado o de estrategias de gestión de riesgos.

Sin embargo, no todo está perdido para las pequeñas y medianas empresas. Las FinTech están en una posición que permite llenar los vacíos en servicios financieros por la falta de inclusión por parte de las instituciones financieras tradicionales. Hoy en día, las plataformas FinTech ofrecen acceso a inyecciones de liquidez flexibles a través de procesos digitales mucho más sencillos de manejar para impulsar a las PyMEs a operar exitosamente.

La industria de la exportación es una de las que se ve más afectadas por el rechazo de financiamiento de los servicios financieros tradicionales, que las consideran inversiones de alto riesgo por las fluctuaciones de costos. Para las FinTech esto no es problema, porque se enfocan en ofrecer una solución personalizada según el perfil de riesgo único de cada empresa, de manera que resulta no solo más sencillo, sino también más seguro, tomar decisiones sobre las opciones de préstamo para cada empresa.

Las plataformas de financiación digitales utilizan los datos de las empresas para evaluar los riesgos reales del negocio en cada transacción, en lugar de centrarse en el riesgo percibido, de manera que se agilizan los flujos de trabajo comerciales. Además, el compromiso con mejorar continuamente la infraestructura tecnológica, el sistema de base de datos con el que operan las FinTech, se especializa cada vez más en seleccionar la información relevante para determinar los riesgos involucrados en cada transacción.

Con las soluciones que ofrecen las FinTech, las pequeñas y medianas empresas pueden optimizar su flujo de caja, solicitar financiamientos rápidos, eliminar riesgos crediticios, reducir disputas de pago y liberar sus líneas de crédito para hacer inversiones que les generen un mayor crecimiento, entre otros beneficios. Por todo esto, las herramientas digitales de financiación se están convirtiendo en el mejor aliado de las empresas consideradas de alto riesgo, como lo son las dedicadas a la exportación.

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